QOMLE’EC

Tejemos la lana de ovejas criollas del Gran Chaco y la transforman en hermosos tejidos.
Todas las prendas son teñidas con plantas, hojas, cortezas frutos, plasmando en una variedad de colores la alegría de nuestra cultura, que sigue viva y fuerte hoy en día. 

Cada pieza es única y especial.

Proceso de la lana

La lana que obtenemos de la oveja es la materia prima que nos permite hacer animalitos, alfombras y tapices hermosos. Todo el proceso comienza con cuatro enjuagues para sacar la suciedad del vellón. Luego del lavado, la lana comienza su etapa de secado.

Una vez seca, la lana pasa por un artefacto llamado rueca por el cual se obtienen los suaves hilos que utilizaremos para tejer los distintos productos.

Antes de comenzar a tejer, teñimos los hilos con tintes naturales que provienen del monte. Dichos tintes los recolectamos de frutos, cortezas y raíces de distintos árboles.

Finalmente, una vez teñidos los hilos, la creatividad de cada una se hace realidad en el tejido de cada tapiz, alfombra o en la diversidad de nuestros animalitos.

Los tapices y alfombras llevan saberes de numerosas generaciones pasadas. Las técnicas aplicadas, junto con el distinto grosor de los hilos, nos permiten mantener diseños que reflejan saberes ancestrales.

Los animalitos son relativamente nuevos dentro de nuestra comunidad. Y actualmente ya hay algunas mujeres que capacitan a otras en esta práctica. Por su parte, los tapices y las alfombras tienen un largo recorrido, al igual que las carteras, los cintos y las fajas.

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